Al ritmo de los tambores

La samba, ritmo típico de Brasil dice presente en Córdoba en un lugar muy especial, y con un grupo de familias marcadas a fuego por el ritmo de una banda musical que  los va guiando a brillar en los corsos de Carnaval.

A partir de las ocho de la noche empiezan a llegar los integrantes de la agrupación, mientras tanto (a los que ya llegaron) una modista les toma la talla para los nuevos trajes que lucirán. Se percibe en el ambiente la buena energía que existe entre ellos, y es inevitable la sensación de que pronto algo bueno está por venir. Cumplidos los saludos de rigor,  comienza lo interesante. La “Batucada Nuevo Renacer”, empieza su ensayo.

La existencia de este grupo de barrio Cárcano Oeste está  vinculado a  la presencia de Lucas Videla, un joven que lucha día a día para brindarles lo mejor de sí a la Batucada. Lucas fue su creador hace tres años, y es quien ofrece el espacio físico para que la banda de familia y amigos, puedan ensayar sus pasos de samba.

Batucada Nuevo RenacerUna comparsa puede tener distintas motivaciones: divertirse, mostrar a los demás el arte de sambar, disfrutar y compartir con los amigos. Estas motivaciones están presentes en la “Batucada Nuevo Renacer”, junto con otras de carácter más social. “Trabajamos en la contención de los chicos, en sacarlos de la calle y mantener la mente ocupada. Además queremos que toda la familia forme parte de este proyecto”, cuenta Lucas. Es por esto que no les cobra inscripción, ni cuota mensual, sólo se les exige que disfruten.

El conjunto está integrado por alrededor de 80 personas, sin importar la edad ni la condición social, sólo hay un requisito: Saber compartir. “Lo lindo es que se formó una gran familia, este lugar está todo el año funcionando. Hay gente que no tiene la posibilidad de irse de vacaciones en verano, así que esperamos el carnaval y el fin de semana para salir a bailar”, explica Lucas.

El punto de encuentro y reunión de todos los artistas es en la casa de Lucas, específicamente en el salón que el mismo construyó con esfuerzo, pero sobre todo con muchas ganas. Toda la familia, desde algún lugar, se ha integrado a este proyecto artístico y lo apoyan a diario en este gran sueño.

El ensayo se extiende en el barrio, ya que las calles se convierten en un escenario natural y  cotidiano para estos artistas barriales y sus familias que despliegan todo su caudal de talento. Hay padres, madres, niños, hijos, adolescentes, todos unidos por la magia de la batucada, comandados por los instrumentos que van marcándoles el paso y dirigiendo el ritmo en sus cuerpos para soltar sus emociones.