Centro Comunitario Esperanza, donde lo cotidiano se vuelve mágico

Inés Medrano, es una vecina de 57 años que vive en barrio Guiñazú desde hace más de 20. Llegar a su domicilio por primera vez  es casi un laberinto, pero una vez en la puerta se puede leer el gran cartel de Salas de Cuna, Centro Comunitario Esperanza, que despeja toda duda. Para los vecinos, en cambio, el lugar y la tarea que realiza Inés es bien conocida.

InInés a recibido numerosos y diversos reconocimientos como: Mujer Protagonista del Norte Cordobés (2007), por el trabajo en contra la Trata de Personas, por los Derechos de las Empleadas Domésticas; como Vecina del Año (2012), otorgado por la Municipalidad de Córdoba; distinción y homenaje por el  Día Internacional de la Mujer, (2012); también obtuvo el segundo lugar del premio Abanderada  de la Argentina Solidaria, (2015) y tantas otras distinciones en su haber… Sin embargo, todas esas distinciones no logran confundir el rumbo a esta mujer que tiene una dirección precisa en su vida: la dedicación de contener  a los niños del  barrio.

Ella misma nos cuenta como inició este gran desafío: “Trabajaba haciendo pan casero, vendía casa por casa, mis hijos estaban contentos porque en esa época era todo campo. Tenía 5 hijos que tenía que mandar al colegio para que sigan sus estudios, por eso mientras vendía fui encontrando muchos niños en situación de riesgo…Veía un niño en la calle y me lo traía, los vecinos me decían, cómo te los vas a llevar si ellos mismos después son los que roban”…

Ciertamente  esos comentarios no tuvieron eco ni en los oídos, ni en el corazón de Inés… para quién los años fueron pasando y hoy se puede mostrar un Centro múltiple que recibe y cuida a bebés de 45 días en adelante,; los más pequeños integran “Salas de Cuna” y los demás niños reciben apoyo escolar, almuerzan y toman la  merienda, disfrutando además, de tiempo y espacio de  recreación. Un equipo de futbol y un Taller de panificación brindan no solo la posibilidad a que los chicos se diviertan sino también de aprender un oficio para su desarrollo e inserción laboral. Entre las últimas novedades se anexó un consultorio en el cual se alterna el funcionamiento como Sala de Pediatría los días viernes y/o consultorio Psicológico los días miércoles.

En este lugar conjugan el arte y la magia del dar y recibir,  ensanchando  sus paredes pues hay lugar para todos, transformando la calidad de vida de las personas y donde late el  corazón inmenso  de Inés Medrano.