Los chicos de Müller sueñan en grande

Un año atrás comenzaban las clases de bachata en el Centro Vecinal de Müller, y con este taller aparecieron sueños y deseos que fueron puestos en un arbolito de navidad, con la ilusión de cambiar la realidad del barrio y brindarle herramientas a los más pequeños.

Esta historia comienza con un grupo de jóvenes integrantes de una -Organización No Gubernamental- que en ese momento no tenía un lugar físico para funcionar, hasta que se postularon para conducir un centro vecinal, y lo lograron.

Marcelo BasualdoLa nueva conducción del Centro Vecinal, introdujo algunas novedades en la retribución de los talleres; a la hora de elegir entre una opción monetaria o simbólica. Los profes de barrio Müller, optaron por esta última. El cambio es tan simple como beneficioso, la nena o nene que quiera sumarse a las clases de ritmos latinos, debe presentar su libreta para mostrar que todas las notas que en ella figuran son mayores de 6. La idea enraizó tanto en los chicos que comenzaron a mejorar su rendimiento escolar y comportamiento dentro de las aulas. ¡Todo un logro educativo y social!

Una de las personas que está atrás de este proyecto es Marcelo Basualdo de 22 años, quien cuenta que los padres y familiares de los niños, los apoyaron desde el primer momento. Marcelo es profesor de ritmos latinos desde los 15 años, un joven que encontró su propio lugar en el mundo.

Marcelo BasualdoLa novedad del Centro Vecinal se difundió rápidamente en la comunidad, y en respuesta a la iniciativa de los profes, se comenzó a escribir una nueva página en la historia personal de los niños del barrio.

Actualmente la clase que Marcelo ofrece es la más concurrida, 65 niños y niñas se acercan para aprender todo lo relacionado al ritmo originario de República Dominicana, sin embargo hay otras actividades que los chicos pueden realizar, por ejemplo árabe, karate, fútbol o folclore además de recibir apoyo escolar. Eso sí, para cualquier actividad que se pretenda realizar hay que concurrir con la libreta.

El cambio desde adentro

Entre tantos objetivos, sueños y metas por cumplir lo que anhela Marcelo es cambiar la imagen del barrio. “Desde el Centro Vecinal queremos sacar los prejuicios que existen sobre Müller y darle otro punto de vista. Por eso creemos que el cambio lo van a hacer los nenes, ellos son los que tienen que seguir y hay que educarlos, queremos que cuando sean grandes tengan herramientas para la vida. Por eso les brindamos contención y procuramos que todos los días tengan una actividad para hacer. Además queremos mejorar la infraestructura, para ofrecerles un lugar donde quieran estar”.