Pequeña gran pasión por la cocina

Dos días a la semana  un lindo grupo de niñas y niños se reúnen en el CPC Rancagua para explorar un mundo lleno de recetas de cocina, donde comparten conocimientos culinarios bajo la enseñanza de la Seño Flavia.

Que los niños se reúnan entre sí para compartir juntos el tiempo, no es una novedad, pero lo interesante de esta historia es que hay algunos que no solamente comparten el tiempo y el espacio, sino también una misma pasión: la cocina.

El taller se denomina “Cocineritos” y así se sienten los nenes y nenas que concurren los martes y sábados a las clases de cocina.

Algunos llegan después de merendar seguramente, o pasan directo del cole al taller. Primero se saludan entre ellos y a la seño, luego comienza la clase, pero no sin antes colocarse sus tiernos uniformes de chef .  Una vez colocados los uniformes, dan comienzo oficial a la clase. Los ingredientes necesarios son pedidos a los papis la clase anterior, y los chicos llegan con todo listo para darle forma a la receta de la tarde.

¿Qué conocimientos incorporan los chicos? La seño Flavia, cuenta que les enseña especialmente a respetar. “El trato en las cocinas es muy humano, se trabajan muchas horas y compartís gran cantidad de tiempo con tus compañeros, por eso creo que lo principal es el respeto y que se cuiden los unos a los otros”. Además los chicos aprenden a compartir y ser solidarios, por ejemplo, cuando alguno se olvida algún material, o no les fue suficiente, la seño les pide prestado a otros compañeritos.

Taller de CocineritosLa paciencia,  el cariño y el cuidado personalizado de los niños, son características notables en la seño Flavia, que los aconseja, les explica, y entre paso y paso de la receta, les va a haciendo preguntas para que los chicos aprendan  todos los conocimientos y secretos de la cocina. “Lo bueno es que se nota que les gusta, traen todos los ingredientes y no faltan nunca. Es enorme la satisfacción que me da poder enseñarles a cocinar”.

El grupo de cocineritos que asiste al CPC Rancagua es variado, las edades abarcan desde 4 hasta 10 años. Por otro lado, los chicos cuentan que algunos ya tenían experiencia cocinando, y otros la fueron adquiriendo a través del tiempo de la mano de la seño.