El Secreto del Arco Iris se llama Graciela

“Cuando yo era niña, vivía con mis padres, mis cinco hermanos y dos abuelos por lo tanto era natural compartir, yo heredaba las zapatillas de mi hermana mayor”… con estas palabras  nos abre las puertas de su vida, Graciela Gloria Gómez, de 60 años, vecina del barrio Yofre Norte. Graciela recuerda que sus padres hicieron de la generosidad su modo de vida con los vecinos que más lo necesitaban, en aquel entonces, ella no podía comprender la dimensión del ejemplo de su hogar, que sellaría para siempre, pensar como primordial a los otros, a los vecinos, a los demás.

GracielaPasaron los años y Graciela conformó su propia familia y ya siendo madre de dos hijos, comenzó a trabajar en favor de la Cooperadora del colegio, no tardó en generar un periódico barrial llamado “Días y Voces” que buscaba rescatar los valores zonales y al mismo tiempo llevaba una interesante agenda publicitaria. Nos cuenta: “me hubiera gustado mucho estudiar Trabajo Social, pero me casé muy joven y fui madre muy joven. Desde el negocio de mi marido comencé por agrupar a otros comerciantes para hacer publicidad comunitaria, así comenzó esa movida a través de la cual me di cuenta que era motivadora, la idea era unir las capacidades de todos, comenzamos por la publicidad conjunta eso beneficio mucho al barrio y sirvió para que vecinos de otros barrios se acercaran a comprar en Yofre”

Año 2001, un año que marca una bisagra, en medio del desarrollo de la profunda crisis política, económica y social que se vivió, Graciela debió dejar de publicar su periódico, que rescataba entre sus últimas publicaciones un artículo sobre el Club del Trueque de un barrio vecino… Sin embargo, hacía falta mucho más para arrebatarle a “Pueblo Yofre” la certeza que la unidad vecinal era una fortaleza.

Así surge nuestro club del trueque propio, con una moneda social que se llamó Club del Trueque Yofre Norte, no se podía trocar en otro lado con esa moneda, así evitamos que se falsificara. A diferencia de otros clubes del trueque, en Yofre había comerciantes, profesionales, amas de casa, incluimos a todos, con esa monedita podías ir a la óptica, a la veterinaria, a la peluquería, y nos salvó… nos salvó bastante.”

La vida de las personas suele tener distintas facetas, es imposible agotar aquí las acciones realizadas por esta Yofrense de alma, como primera mujer presidenta de un Centro Vecinal, generando allí la Biblioteca pública, la Cooperativa de mujeres, medios de comunicación barriales, incansable tejedora de redes con la Asociación El Arca, la Fundación  INSIDE, hoy con su propio Centro de biodanza AYNI y varias actividades más, Graciela contiene en sí el secreto del Arco Iris, un ser transparente que irradia distintos colores y que al accionar es uno solo, con gran  potencia  iluminadora.