Una vida de película

Barrio Rosedal alberga al vecino cineasta Raúl Héctor Romero, que con sus 64 años parece desconocer el desgano, su gran ímpetu lo llevan a reinventarse sin pausa como: padre de familia, scout, veterano de guerra de Malvinas, radioaficionado y cineasta.

Raúl RomeroGuanaco Muerto, al norte de la provincia fue el lugar que lo vio nacer y circunstancias de la vida lo trajeron a la Docta, desde pequeño incursionó en los scout, allí descubrió el amor por las actividades de grupo y el contacto con la naturaleza. Estas características, fueron marcando su crecimiento en el barrio Nueva Córdoba, zona típicamente residencial en aquel entonces…

Un capítulo aparte merecen sus habilidades como inventor; Raúl recuerda que después de cada clase de “doctrina” preparatoria para la primera comunión, con sus 12 años era el encargado de operar el proyector de la Iglesia de los Padres Capuchinos, por eso lo apodaban el “Tiburón a transistores”. Será por esta la razón que cada caja de zapatos vacía que llegaba a sus manos, enseguida le agregaba alguna lupa u otro lente para transformarla literalmente en cámara filmadora o proyector…

Resulta asombrosa la capacidad de Raúl para coordinar distintas y tan diferentes tareas; tiene a su favor, la habilidad de quien arma un rompecabezas hasta dejar el diseño perfecto., como la realización y dirección de una película a cargo de un grupo de jóvenes scout.

Con el grupo de muchachos de 16 a 18 años, trabajó intensamente, a partir de un lindo guion, cuyo argumento estaba basado en un hecho real. El rodaje se desarrolló en un museo y el nombre fue “NO TOCAR”. La originalidad del film brindó la oportunidad de participar en un concurso de Cine Internacional y a los dos meses estaba entre las 50 mejores.

Raúl cuenta: “Fue indescriptible la alegría del grupo cuando les dije que teníamos que viajar a Mar del Plata, que la película seguía en competencia”, así concursaron en la categoría poquet, cuya duración era de 120 segundos. Obtuvimos el 1er premio de la categoría.

Raúl RomeroSeria extenso describir su participación en la guerra de Malvinas, sus 40 horas ininterrumpidas de transmisión de los Rally por nuestras sierras, de su viaje a la Nasa…” Todo es tan importante como el contacto con la naturaleza”, manifiesta… Conectado con otros vecinos y con la fundación Córdoba Mejora, Raúl colabora con el bienestar y recuperación de uno de sus lugares preferidos el Parque de la Vida. Entonces nos relata: “Aquí nos propusimos ser como vigiladores del Parque, no podemos darnos el lujo de dejar de lado este predio que es el pulmón más grande la ciudad de Córdoba”.