Compartir nuestra tradición nos inspira

Cuando el concepto es tan importante como el producto, nacen proyectos más que interesantes. Venteveo es un claro ejemplo. Los valores, la cultura argentina, el  gusto y los colores son algunos de los ingredientes perfectos, para productos hechos con pasión y dedicación.

Incentivar las actividades al aire libre, cuidar la tierra, acompañar las actividades diarias, apreciar y transmitir las tradiciones son algunos de los valores que el proyecto “Venteveo” tuvo, tiene y tendrá como puntapié inicial para generar conceptos, que después serán plasmados en las telas.

Creado por Paula Aquino y Daniela Arroyuelo, “Venteveo”  es un proyecto en el que siempre supieron qué se planteaban comunicar, por eso mas allá del producto en sí, siempre trabajaron el concepto integral. Crearon desde accesorios, hasta ropa interior y pijamas.

Una vez superadas las etapas de ensayo, a prueba y error las dos socias encontraron la manera de combinar los valores que querían transmitir en diferentes líneas de productos realizados con telas estampadas, cuyos diseños son creados por ellas mismas. Entre algunos de los productos se encuentran, la línea de compras, bolsos materos, cebadoras, y mulita. La oferta incluye varias opciones en donde cada una de las unidades refleja algún valor que es importante transmitir, para las autoras. “Nos hicimos conocidas a partir de nuestros bolsos materos, y nos gusta trabajar en esta línea porque es un producto que representa la actividad al aire libre, incentiva a compartir e invita a respetar las tradiciones”, cuenta Paula.

Una de las cualidades por las que “Venteveo” funciona, es la buena dinámica grupal que tanto Paula como Daniela lograron crear. Describen que desde el primer momento en que se conocieron pudieron ponerse de acuerdo qué dirección de trabajo pretendían desarrollar, y siempre estuvieron presentes los valores, como así también la idea de ser independientes.

Diseñadoras industriales de profesión, han logrado conseguir que “Venteveo” llegue a varios puntos del país. Si bien el emprendimiento fue ideado por Paula y Valentina, en el día a día agradecen haber logrado formar un equipo de trabajo que comparte la misma impronta que buscan transmitir en sus productos. “Al principio Venteveo fue formado por nosotras dos, hace tres años que ingresamos a FIDE (Fundación Incubadora de Empresas que ayuda a emprendedores), y nos planteamos la posibilidad de conformar un taller, investigamos las formas y logramos armar un gran equipo de trabajo que tiene muchas características que se identifican con los valores que plasmamos en los productos”, cuenta Daniela.

Actualmente, el período de incubación en FIDE se está finalizando para “Venteveo”, por eso las socias decidieron de a poco ir armando su propio showroom, lugar que ya está creciendo, aunque aún no fue lanzado al público. Su tienda virtual es actualmente la manera en que el producto llega a diferentes puntos del país y cada vez se suman más.

“Millones”, esa es la respuesta frente a la pregunta de qué sueño les gustaría lograr. Sin embargo, en el corto plazo desean conseguir cierta estabilidad en un espacio en donde puedan resolver lo cotidiano, y seguir trabajando en algo que brinde conceptos más allá del producto en sí.

“También nos gustaría poder vender nuestra línea a locales de mayor envergadura, a cadenas grandes y tener más rotación de producto. Creemos que es una meta por cumplir, y trabajamos con ese fin. Además de aumentar las ventas, sería optimo poder lograr cierta estabilidad económica”, comentan las socias. Sin embargo, el sueño mayor y que ya se cumplió es poder ofrecer a sus clientes, un producto que los invite a reflexionar, a compartir y a sentirse parte de nuestra  gran cultura.