Cuando la música es un sello familiar

Mauricio sueña con fabricar  guitarras y bajos eléctricos, y que sean utilizados por gran cantidad de personas, pero especialmente por sus familiares quienes se dedican a la música. Un sueño que suena fuerte en Córdoba.

La música y los instrumentos habitan la vida de Mauricio Franco como parte de una tradición familiar a la cual siempre estuvo vinculado. Sin ir más lejos, su tío de apellido Bonetto, hermano de su madre, es uno de los músicos del reconocido grupo “Los Tekis”. Desde el folclore hasta el rock alternativo, los oídos de Mauricio han estado llenos de melodías e instrumentos musicales que su familia sabe emplear muy bien. Y que han moldeado sus sueños como construir guitarras y bajos eléctricos, y que estos puedan sonar fuerte en un escenario.

Si bien es ingeniero mecánico, hace un año y medio que Mauricio comenzó a pensar en este proyecto. “Mi primera experiencia con la idea fue con mi hermano, hace algunos años. Cuando éramos chicos le fabriqué un bajo. Después mi tío Jorge me invitó a conocer a un amigo que fabricaba guitarras. En ese momento me decidí por intentar volver realidad esta idea”, recuerda Mauricio.

De naturaleza inquieta, comenzó a darle forma de a poco a este proyecto con el consejo y asesoramiento de los que más saben: sus familiares. Después el proyecto quedó seleccionado en el Vivero metalúrgico donde acompañan a emprendedores metalúrgicos de Córdoba. Paralelamente también presentó la idea en FIDE – Fundación Incubadora de Empresas, organismo que también asesora a emprendedores a dar sus primeros pasos. “Me sorprendió la recepción que logró el proyecto, porque pude conocer que no mucha gente se dedica a este trabajo y sabe sobre el tema. Creo que llama la atención porque lo interesante de mi propuesta es industrializar procesos de fabricación de luteria con productos propios”, comenta Mauricio.

Actualmente el emprendimiento está en etapa de prototipado, por un lado, se está trabajando en el desarrollo de la parte electrónica, la cual también ofrece una nueva posibilidad: incorporar todos los elementos que actualmente son externos, adentro del instrumento. Todo un desafío. Esta tarea está en manos de Reinaldo Reyes, a quien le gustó la idea de Mauricio y decidió sumarse al proyecto. Por otro lado, el prototipado del diseño de los instrumentos en sí está a cargo de Silvio Castagna, quien es lutier, emprendedor y posee un taller propio.

La familia también colabora con “Bonetto guitar work”, nombre que hasta el momento lleva el emprendimiento. Su hermano Santiago lo ayuda y su primo está colaborando en la parte comunicacional. El equipo ya está listo para triunfar. “Hasta el momento ninguno se conoce entre sí, pero cada uno tiene su perfil y están motivados. Me gustaría que en el futuro todos crezcamos, que nos sirva de experiencia para poder avanzar”, explica Mauricio.

Con 28 años, Mauricio dice tener muchos proyectos e ideas en mente, pero este es el principal. Actualmente la fase que queda por vivir es clave, ya que todos los componentes que cada uno está armando por su cuenta, deben juntarse y darle forma a los instrumentos que sueña crear.

Primero la familia

Si bien hace un año y medio que empezó el sueño, Mauricio cuenta que sus familiares y amigos conocidos que son también músicos, están ansiosos por tener entre sus manos las guitarras y bajos eléctricos fabricados por él. Obviamente son, fueron y serán los primeros en asesorar a Mauricio en todo lo que tenga que ver con los instrumentos. A pesar de la presión familiar, Mauricio sabe que está en una etapa importante y es consciente de que no puede apurar el trabajo de la luteria.

Seguramente el sueño se cumplirá, y los “Bonetto” tocarán más fuerte, porque el instrumento que tienen bajo el brazo fue creado con el corazón.