Emprendedoras ecosustentables

Nadia Bolzon y Micaela Pich están detrás de “Inmenso”, la marca de objetos ecológicos que da que hablar en las ferias de diseño industrial.

A mediados de 2016 Nadia Bolzon, una diseñadora industrial de 29 años, se encontraba en un punto de inflexión con su marca de objetos de diseño Di Piu. “El emprendimiento llegó a un nivel que necesitaba crecer o morir,” dice Nadia, y justo a tiempo conoce a la diseñadora gráfica Micaela Pich, de 31 años, que por aquel momento cursaba la carrera de Diseño Social y Sustentable en la Universidad Provincial, y como ellas mismas lo describieron “pegaron onda enseguida”.

“Nos dimos cuenta de que la manera en la cual se estaba produciendo y consumiendo en Córdoba no se podía sostener en el tiempo,” explican mientras preparan mate en el departamento de Nueva Córdoba que provisoriamente usan como bunker. “Por eso quisimos hacer algo desde el diseño, eligiendo materiales, impresión y métodos de producción que sean amigables con el medioambiente y con las personas,” dice Micaela.

Hasta ahora, la creatividad de Bolzon y Pich ha generado bolsos, mochilas, cortinas de baño, billeteras y un ingenioso llavero que se transforma en bolsa de compras. Todos ellos con una estética moderna y hasta a veces estruendosa, y confeccionados a partir de un novedoso material denominado Tyvek. Hace 50 años, cuando la multinacional DuPont lanza al mercado Tyvek, una suave y resistente lámina que permite la salida de la humedad pero al mismo tiempo es impermeable, lo hace pensando que podría generar grandes dividendos si se vendiese como aislante en viviendas prefabricadas. Difícilmente alguien en Dupont haya imaginado que años después emprendedores alrededor del mundo se las iban a ingeniar para hacer desde bolsos hasta zapatillas y pulseras. Y aunque aplicaciones como éstas no muevan la aguja financiera del gigante corporativo, sería raro creer que las ignoren o las desprecien como negocio.

La propuesta de Inmenso es innovadora y compleja, ya que, desde su perspectiva, la sustentabilidad se piensa desde la concepción misma de los materiales, pasando por el producto y hasta el tratamiento del mismo una vez convertido es desecho. Y ese mismo concepto es el que las llevó a elegir un material importado por sobre otros similares fabricados fronteras adentro. “Por supuesto que lo ideal es producir con lo nacional, pero hasta tanto no exista un material hecho en Argentina con bajos niveles energéticos, sin emisión de gases, que sea  puro y no contenga otros materiales y que no produzca gases tóxicos en caso de incinerarse, optaremos por Tyvek para ser sustentables,” fundamentan. Pero no se quedan ahí, van más lejos “el objetivo a largo plazo es hacer una planta de reciclaje de Tyvek, y de ese modo completar el ciclo siendo 100% sustentables, y además, reciclar es un negocio muy redituable.

Eso es Inmenso, una propuesta que demuestra que se puede ser comercialmente viable sin contaminar el medioambiente. Y fue justamente eso lo que les valió quedar seleccionadas en el FIDE, la Incubadora de Empresas que la Municipalidad, la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad Tecnológica Nacional coordinan desde 1997, y al mismo tiempo acceder a un crédito del Programa provincial “ENNprende Industria”. “Presentamos un plan de negocios, fuimos seleccionadas junto a otras propuestas,” explica Micaela, “Poner tu proyecto a consideración de otros emprendedores está muy bueno, si no compartís tus ideas con alguien, mueren en idea”.

Otras propuestas

En simultáneo con la producción de artículos de diseño, Inmenso provee de servicio personalizado a empresas que requieran impresión de publicidad y packaging, en un esfuerzo por ganarle mercado a la conocida lona vinílica, que pesa y ocupa mucho más lugar que el antes mencionado Tyvek y se imprime con solventes contaminantes.