La creatividad en los muebles

José Luis descubrió la manera de ofrecer un producto que va más allá de la mera fabricación. La madera es la materia prima, pero detrás hay un trasfondo interesante que  muestra una nueva forma de ser “carpintero” en el nuevo milenio.

Con 34 años, José Luis Farias ha logrado alcanzar grandes objetivos gracias a la capacidad de visión que hace unos años viene desarrollando. Su historia, es similar a la de muchos emprendedores, dejó un trabajo que le ofrecía cobrar un buen sueldo, vacaciones y horarios, y se comprometió con una idea propia: fabricar muebles a medida.

Un día, mientras aún trabajaba en una empresa relacionada a la comercialización de maderas, un curso de diseño de amoblamientos llamó su atención y decidió cursarlo. Una vez finalizado, se encendió una luz en su cabeza. ¿Y si se dedicaba a fabricar muebles? La ventaja máxima es que conocía a la perfección que productos debería emplear para el armado del mobiliario. Y José, se animó. Así que el siguiente paso era comunicar a la empresa su decisión de renunciar a su puesto. En marzo de 2015, la desvinculación fue definitiva. Sin embargo, una oportunidad clave tocó a la puerta: “A los dos meses de renunciar, la dueña de esta empresa me llama y me cuenta que existía la posibilidad de viajar a Alemania a conocer fábricas de madera y maquinarias. Pensó en mí, como en alguien que podría aprovechar la posibilidad. Tiempo antes, justo había realizado el trámite para conseguir mi pasaporte, pensando en que algún día tendría la chance de viajar”, comenta José. Y esa posibilidad, apareció. El viaje a Alemania fue clave para encontrar la manera de encarar el proyecto, conoció especialmente excelentes métodos de trabajo, que daban un margen de cero error.

La primera  presentación de “Núcleo Amoblamientos”, fue en el living de su casa,  luego comenzaría a vender  muebles a amigos y conocidos. Si bien la iniciativa como autoempleo funcionaba, José Luis quería expandirse empresarialmente. Tras investigar sobre el tema, descubrió que quienes  se dedican a la fabricación, disfrutan del proceso de crear y producir, pero padecen en cierta manera los aspectos de gestión: tener que visitar a  los clientes, hacer  presupuestos  y diseñar. Especialmente esta parte fue la que José adoptó para su emprendimiento, la posibilidad de diseñar en 3D era una chance para innovar, diferenciándose de lo que se ofrece en el mercado, tratando de romper con la carpintería tradicional. “Me uní a un grupo (integrado por Gustavo Gauna, Carlos Bustamente y Gonzalo Gauna) que llevan 7 años de trayectoria en el rubro, y básicamente aporto lo que a ellos les falta. Es decir me encargo del diseño en 3 D de los productos, visitar a los clientes, asesorarlos, comercializar y demás. Mis compañeros se dedican a la fabricación en sí. Lo positivo es que el cliente me ve en todo el proceso desde que nos contacta hasta que instalamos el mueble. De esta manera tratamos de marcar la diferencia en todos los aspectos”, explica José Luis.

El emprendimiento cumple dos años, pero José asegura ir por buen camino. Además dice disfrutar de cierta adrenalina diaria que vive el ser emprendedor.

A pesar de haber sufrido algunos momentos críticos, cuenta que se sorprendió con la rapidez en que se desarrolló el emprendimiento, pero aún así, sueña con seguir expandiéndose. Actualmente la idea es crear un dominio web donde el cliente pueda hacer sus pedidos por Internet y el producto llegue a los pocos días a su casa. Además desea junto a sus compañeros, trabajar con grandes proyectos edilicios, y está seguro que ese día llegará.

Sin lugar a dudas José es un hombre que supo reinventarse, ofrecer una nueva definición de “carpintería” y convertirse en un modelo de emprendedor a imitar.