Pedaleando por una pasión

Desde pequeño Mariano experimentó el trabajo en varias profesiones y oficios. Hoy de a poco se está convirtiendo en el emprendedor que siempre quiso ser, creando accesorios para bicicletas de montaña.

Jardinería, herrería, electricidad y hasta bicicletero son algunos de los oficios donde Mariano Jasovich se desarrolló laboralmente en su adolescencia y juventud. Desde los 14 hasta los 18 años se dedicó a reunir experiencia y aprender de la vida laboral.  Es por eso que se reconoce como un emprendedor nato “Al hacer varias cosas por mi cuenta, y ya de adulto trabajar algunos años en relación de dependencia, adquirí bastante experiencia que hoy en día como emprendedor me sirve mucho”, cuenta Mariano. Hoy dice que su trabajo es ser “emprendedor” y por consiguiente independiente, una necesidad que adquirió desde pequeño.

Uno de sus pasatiempos favoritos desde hace 24 años, es recorrer montañas y diferentes paisajes cordobeses arriba de una bicicleta de montaña, actividad que abrazó  y continúa haciéndolo de forma entusiasta. Un día pensó que la bici que siempre estuvo a su lado, podría ser una herramienta interesante para lanzarse al mercado de forma independiente. Entonces se le ocurrió diseñar productos diferenciales y accesorios para bicicletas. Fue así como decidió combinar dos pasiones: la bicicleta y su carrera como ingeniero mecánico. Aquel niño de 14 años, se estaba convirtiendo en el adulto emprendedor que siempre había deseado ser.

“Al principio, cuando surgió la idea, observé de que manera trabajaban las fabricas de Asia, Estados Unidos, Canadá, Alemania y pensé que si ellos podían hacerlo allá, acá en Argentina el sueño también podría convertirse real. Y a partir de ahí me animé, ahora tengo la ilusión de fabricar los elementos a nivel local y que la mayoría de las ganancias queden en nuestro país”, explica Mariano.

Una vez que le dio forma a su idea, comenzó el largo y prospero camino que todos los emprendedores transitan una vez que el plan ya está en la mente. Actualmente se encuentra dentro de FIDE, Incubadora de Empresas, fundación que acompaña y promueve a emprendedores de la ciudad de Córdoba. En este lugar cuenta con un box que servirá de oficina, y de un grupo de especialistas listos para ayudarlo con su emprendimiento llamado “Baral Bikes”.

“Para mi ser emprendedor es difícil, porque tengo a mi familia, y paralelamente continúo con mi trabajo de ingeniero. Aunque afortunadamente lo hago de forma independiente así que puedo manejar mis tiempos para así dedicárselo al emprendimiento”, comenta Mariano.

El producto que ofrece “Baral Bikes” está en fase de prototipado para poder testearlo, montarlo y ver de qué manera funciona en las bicicletas. Es por esto que Mariano, es consciente de que existe la posibilidad de que no funcione y en ese caso estará dispuesto a realizar un cambio de rumbo hasta encontrar la veta indicada. Una actitud más que respetable y necesaria si las metas emprendedoras se quieren llegar a cumplir.

El proyecto hasta el momento es manejado en su totalidad por Mariano, sin embargo anhela formar un equipo de trabajo que se encuentre a la altura de la situación, para así poder discutir las cuestiones claves con el fin de avanzar con “Baral Bikes” y además desarrollar integralmente otros proyectos que tiene en mente como buen emprendedor.

El camino por recorrer

Mariano Jasovich sueña con un emprendimiento que logre ser sustentable, no solamente económicamente sino también de forma social. Desea conseguir una fábrica de dimensiones estándar, pero en donde la forma de trabajo sea entre colegas y socios, y no entre empleados al estilo de cualquier fábrica típica. Además, le gustaría que sea un lugar donde las instalaciones sirvan para que universidades se integren a un trabajo que sea dinámico, moderno y avanzado. Es decir, lograr que la marca sea reconocida por estas cualidades, y crear un producto de calidad y funcional.