Realidad virtual para dejar de fumar

Mindcotine es una aplicación con realidad virtual que utiliza técnicas psicológicas que empoderan a las personas para dejar de fumar.

Son amigos desde la infancia. Uno es publicista, el otro es ingeniero biomédico y el restante está a punto de recibirse de psicólogo.

De esa extraña confluencia de intereses surgieron numerosas charlas y discusiones acerca de cómo proyectar  el futuro. Esos encuentros vertiginosos desencadenaron entre muchas, una idea que los llevó desde su Córdoba natal a la meca de los desarrollos tecnológicos y las más innovadoras creaciones: Sillicon Valley ubicado en la Bahía de San Francisco, EEUU, aloja a miles de pequeñas empresas y grandes corporaciones de tecnología del mundo.

Emilio Goldenhersch, Nicolás Rosencovich y Cristian Waitman tienen tres visiones muy diferentes, unidas por el desarrollo de la tecnología, pero juntos dieron luz a un proyecto dirigido al bienestar social. Cada uno desde su rama aportó para llevar adelante este sueño que ya trascendió fronteras.

Es difícil dictaminar cuándo comenzó todo. Quizás en aquellos largos pasillos del Colegio Israelita General San Martín, cuando apenas eran niños, fue que surgió aquella amistad que a lo largo de los años se caracterizaría por una enorme confianza mutua. “Lo más importante de todo siempre es el equipo y tener alguien en quien confiar ciegamente, sabiendo que pase lo que pase la otra persona lo está haciendo bien y lo hace lo que mejor puede”, relató Emilio, quien está finalizando la carrera de psicología en la Universidad Siglo 21.

Con la convicción de que todo es posible, el emprendimiento apunta a influenciar la conducta humana usando las nuevas tecnologías. Ubica al fumador  en la situación de tener deseo de fumar, ansiedad y diferentes estímulos para analizar cómo manejar esa sensación. “A diferencia de lo que se propone hoy para dejar de fumar, inventos como parches y cigarrillos electrónicos, planteamos todo esto desde la prevención y promoción de la salud. Tiene otro enfoque porque se relaciona con la educación, con el poder estar un paso antes de que te sientas mal”, comentó Emilio.

Explicó que la aplicación apunta a desarrollar una comunidad virtual, una plataforma online con una modalidad dinámica. Por medio de diferentes juegos los usuarios podrán invitar a otras personas a que se sumen al tratamiento. “La persona va a tener estímulos emocionales y físicos que lo ayudarán a mantener los resultados conseguidos. Los usuarios de la comunidad competirán a través de niveles para ir llevando sus límites cada vez más lejos y poco a poco ir ganándole  a la adicción de fumar”, detalló.

Más allá de fumar, la aplicación busca extenderse también a otras adicciones legales tales como el alcohol o la comida chatarra. “Tiene mucho que ver con la plasticidad y con no casarse con la idea. Es lo que exige el vertiginoso mundo del emprendimiento, orientado siempre a entender lo que el usuario necesita”, reveló Emilio.

Y cierra reflexionando: “Esto para mi es una carrera permanentemente en la cual elijo estar. Me metí en la autopista y ahora no hay retorno. No importa mucho si va a ir bien o mal, sino vivirlo conscientemente de qué uno aprende en el camino. Lo importante es tomar provecho de la experiencia misma, de estar presente, de eso se trata”.