Una revolución en la industria del vino

AWM Ingeniería, el emprendimiento que está siendo precursor en la innovación tecnológica aplicada al mundo de los vinos.

Tomás Achával es un emprendedor prácticamente desde la niñez, tanto es así que cuando era pequeño quería ser inventor. De alma curiosa, el pequeño Tomás, diseñó una bicicleta 2×2, creó un parque de skate y hasta puso un kiosco en la esquina de su casa. Una vez que el tiempo pasó, decidió estudiar ingeniería electrónica, sin embargo la idea de ser inventor siempre estuvo dando vueltas en su cabeza soñadora.

Un día, cuando tenía 18 años y ya había comenzado a estudiar en la facultad, asistió a una charla de liderazgo dictada por Marcelo Olmedo de la empresa “Promedon”. Una vez finalizada, Tomás le contó sus sueños, Marcelo fue contundente y le dijo: “El tema es que los ingenieros electrónicos hacen cosas buenísimas que no le sirven a nadie. Lo que tenés que hacer es desarrollar con el cliente, buscar una solución a los problemas de esa gente. Y a través de esa tecnología que vos creas, transformar esa idea en una realidad”. Tomás, decidió comenzar por casa, recurrió a su familia que poseía una bodega y les preguntó  sobre las dificultades de producción que tenían y no habían resuelto. Junto a sus colegas, buscaron la solución para esos  problemas. Aquí nació la empresa que busca revolucionar la industria del vino: “AWM Ingeniería”, empresa de investigación y desarrollo que crea soluciones tecnológicas para el mundo del vino.

En el trayecto de armado de la empresa, Tomás abandonó su trabajo en relación de dependencia, decidió perseguir sus sueños y pegar el gran salto para ser el emprendedor que siempre había soñado ser.

La verdadera revolución en Argentina y el mundo

Al principio desarrollaron un producto que duplicaba la cantidad de producción de las bodegas, porque automatizaba un proceso de fermentación que implicaba un costo alto, y por eso no podía ser puesto en práctica. Actualmente con este sistema, el proceso de fermentación que se hacía en 15 días se realiza en 7. Todo un avance que acelera la producción de los vinos y que automatiza el proceso de remontaje. Tal fue el éxito que bodegas de Estados Unidos, especialmente en California, se mostraron interesados y comenzaron a implementarlo.

La idea de Tomás al crear AWM Ingeniería, es explotar un nicho de mercado que no ha sido revolucionado por la tecnología, como es el de los vinos. “Queremos ser la empresa que brinde soluciones, que brinde esa revolución para que la industria del vino argentina pueda ser más competitiva. Actualmente desarrollamos con una bodega argentina y otra estadounidense, y este año queremos expandirnos. Son siete las bodegas que actualmente utilizan nuestro equipo, realmente es una validación para nosotros”, comenta Tomás.

“Deseamos que mejore la vida de los argentinos, generar una nueva empresa con soluciones desde Argentina  para el mundo. La idea es romper con el paradigma que la tecnología nos llega de afuera”, comenta Tomás.

El team de “genios”

Javier Roberts, Ricardo Bordon, Andres Ballestrini, Augusto Bertoni, Matías Labedz, Gastón Macera y Federico Sentagne integran parte del equipo. Según Tomás, lo positivo del “team” es que cada uno tiene una cualidad que hace que el proyecto funcione y todos son emprendedores.

El objetivo de AWM Ingeniería, es trascender e inspirar, que cada uno de los integrantes crezca personalmente y puedan cumplir sus sueños. Para esto, Tomás nos deja una reflexión: “Todos admiran a gente como Carlos Tévez, La “Mona” Jiménez o San Martín y es porque ellos dejaron todo para cumplir sus sueños”. Tomás y su equipo, con mucho sacrificio, se están animado a cumplir los suyos.