Enalteciendo a su barrio sin olvidar su pueblo

Gerardo López pasó sus primeros años en Villa del Totoral, una pintoresca localidad ubicada a 80 km al norte de la capital.

Una infancia acariciado por el sol y los partidos de fútbol en los baldíos del barrio, las carreras de bicicleta y una revista regional que administraba su familia, formaron a este comunicador con una incuestionable vocación.

Con un padre periodista y una publicación que se repartía en toda la localidad, Gerardo encontró su inspiración y la puso en práctica desde muy chico. “A los 12 años empecé a ayudar a mi viejo con la revista, me encantaba todo lo que era la cocina de algo tan amateur como una publicación de esta magnitud. Esa adrenalina que me daba el hecho de idear algo, publicarlo y que llegue a toda la comunidad”, recuerda el exitoso conductor de Teleocho Noticias.

Llegó a Córdoba en 1984 para estudiar en la Escuela de Ciencias de la Información, hoy Facultad de Ciencias de la Comunicación, sin olvidar la hermosa calma de la vida de pueblo y abriendo paso a la independencia que genera alejarse de la familia para alcanzar los sueños. “Comencé la carrera y en tercer año me salió la oportunidad de hacer una pasantía en los SRT y tuve la suerte de quedar seleccionado. Después de ese año me ofrecieron quedarme, me fui metiendo en la práctica”.

“Me iba a Totoral las veces que hiciera falta. El ambiente de pueblo se recrea en Córdoba con la relación entre vecinos y las instituciones del barrio. También en los clubes, que es donde más cercana están las vivencias de las personas en comunidad”.

Actualmente vecino de barrio Parque Atlántica, terminó de redondear una identidad muy fuerte, un sentido de pertenencia que valora y defiende mucho. “Córdoba es el equilibrio justo de una capital con condimentos de una ciudad chica, tiene un contacto diferente entre la gente, hay más tiempo para vincularse con las amistades, para pararse a conversar. Mucho más allá de la tonada, me siento muy a gusto en el lugar que elegí para mi vida”.

Apasionado del cine y la lectura, disfruta mucho su profesión y la responsabilidad de poder comunicar, manteniendo a los vecinos informados.

García Márquez dijo que este era el oficio más hermoso del mundo, cada uno que haga con vocación su trabajo puede llegar a decir lo mismo, pero yo siempre lo tomé con vocación de servicio”