Mucho más que un sueño

Promediaba el 2000, y aunque faltaba un año para el estallido social de diciembre de 2001, en Bº José Ignacio Díaz ya se empezaban a notar necesidades que se irían agravando con el correr de los meses. Elva Arce, junto con un grupo de vecinos del barrio, decidieron reunirse para ver qué se podía hacer – “en la casa de un vecino o en la plaza, siempre fijábamos una reunión”- explica Elva, sentada en una de las habitaciones de lo que hoy es la Asociación Civil Pancitas Felices. Comenzaron a ayudar aportando lo que podía cada uno, y a recorrer las calles  explicando la propuesta de hacer un comedor comunitario con el objetivo de cuidar de niños y ancianos en situación de vulnerabilidad.

Hoy, 17 años después, cuentan con un inmueble en donde funciona una Sala Cuna para 60 niños, un Comedor para Adultos Mayores que depende del Paicor y atiende a 45 personas mayores de 60 años, apoyo escolar para niños de 6 a 13 años, y talleres con salida laboral que incluyen confección de indumentaria, panificación, peluquería y estética en general.

Elva Arce

ComedorElva comenzó este proyecto teniendo que dividir su tiempo en su familia y el comedor, pero su compromiso y empeño por mejorar la realidad de sus vecinos era muy fuerte. Aunque hoy Elva Arce ya no es la Presidenta de la Asociación Civil Pancitas Felices, y en dicho cargo se encuentra Graciela Romano, sigue involucrada y colaborando en diversas actividades. “Yo ya di mi corazón, la verdad que tenés que ser muy apasionado y tener vocación de servicio para estar acá.”

Después de tantos años de labor y compromiso a Elva se le ilumina el rostro cuando ve que los chicos que pasaron por ahí, hoy traen a sus hijos a la guardería para poder salir a trabajar.

Graciela Romano

Graciela se encontraba sola con sus hijos, hacía poco que se había separado y estaba sin trabajo. Una amiga la llamó y le preguntó si quería trabajar ahí, así fue que empezó como ayudante de cocina en 2005. Hoy, ya presidenta de la Asociación recuerda la sorpresa y alegría que tuvo el día que la eligieron, involucrándose desde el primer día con la mayor responsabilidad posible.