Trascender a través de la música

Lisandro Márquez comenzó su carrera como artista a los 3 años, cuando simulaba una guitarra con la escoba, en su casa de barrio Pueyrredón. Entre esas paredes, la magia de la música siempre estuvo presente y gracias a la carrera como músico de su papá, Lisandro conoció desde pequeño grandes escenarios no sólo de Córdoba sino del país.

Lisandro rememora una niñez sumamente feliz e inocente. Donde el balero, las canicas, los soldaditos de plomo y las chozas improvisadas armadas con lo que había a mano eran los principales entretenimientos. Eso sí, en paralelo, su pasión por la música seguía creciendo y a medida que los años fueron pasando la profesionalización en este camino fue clave. En este sentido, ya sabía lo que quería para su futuro y trabajó en pos de esto toda su vida.

La adolescencia, lo encontró a Lisandro en barrio Arguello, lugar que lo vio crecer y donde creó grandes lazos de amistad que hasta hoy mantiene.

El primer disco llegó a los 10 años, y después de eso una gran trayectoria como un artista versátil, compositor, cantante y músico se empezó a formar.

Cuando recuerda todo el camino recorrido, Lisandro tiene muy en cuenta dos personas que fueron pilares que lo sostuvieron en su carrera: su mamá y su papá. Ambos, supieron desde diferentes lugares, brindarles además del apoyo, la guía perfecta para que Lisandro se convirtiera no sólo en buen artista sino en un ser íntegro como lo es hoy.

La compañía incondicional de su familia, su paso por diferentes bandas, la vida como solista, los 13 años junto a “Sabroso”, la disciplina en su formación como músico, formaron a Lisandro en el artista que siempre quiso ser. Se define asimismo como un showman, y desea que cada puesta en escena sea diferente, donde el público pueda disfrutar de un tema de cuarteto, una bachata, rock o una balada romántica.

Trascender fronteras, ése es el sueño y por lo que trabaja día a día Lisandro  y está en el camino correcto.