Los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro 2016, fueron la décimo quinta edición del  evento  multideportivo internacional para atletas con capacidades diferentes, físicas, intelectuales y sensoriales; se llevaron  a cabo durante el mes de septiembre y fueron  los primeros organizados por un país de América Latina.

Las cordobesas Mariana Pérez (20) y Julieta Olmedo (27),  integrantes de la Selección Nacional de Básquet adaptado en silla de ruedas y de SICA (Santa Isabel Club Atlético) participaron de la competición obteniendo el 9no puesto.

Las dos atletas tienen en común un entramado de  sacrificios y éxitos; lagrimas y sonrisas…de superación constante cada día. Ambas fueron capturadas por la magia del básquet hace más de 5 años, así describe Julieta aquel momento: “A mí siempre me gustaron los deportes en equipo, yo antes del accidente jugaba al fútbol, no me veo en un deporte individual. Lo bueno del equipo es que siempre tienes que pensar en el otro,  si estás bien suma y si  algún  día estas abajo el compañero te levanta”.

Atletas paralímpicasAmbas encarnan la resiliencia, esa capacidad que tienen algunas personas para superar circunstancias traumáticas, así afrontaron la adversidad saliendo fortalecidas, alcanzando un estado de excelencia profesional y personal. Entonces aquel accidente automovilístico que sufrió Mariana donde perdió a su papá y a sus piernas, y aquella bala perdida que impacto en Julieta cuando apenas asomaba a sus 16 años… luego de la instancia de dolor propia que impone cada  situación, trasmutaron convirtieron y potenciaron su personalidad de atletas  hasta convertirse  en campeonas de la vida.

Consultadas las deportistas sobre el desarrollo diario de sus vidas, no dudaron en responder: “Es crecer cada día, hay que entrenar diariamente, siempre exigirse un poco más, si no entrenamos podemos perder la categoría , lo mismo sirve la para  la vida”, señala Mariana y continúa: “Nuestra vida sigue, acabo de terminar de cursar  la carrera de Medicina Veterinaria, aún tengo finales por rendir y trato de irme acomodando. Tanto la Selección como la Facultad tienen puntos inamovibles , un examen final es un examen final, cuando toca una olimpiada es una olimpiada  son todas responsabilidades que nos hacen crecer ”.

A su vez, Juliana manifiesta: “Estar en la Selección Nacional desde 2012 es mucha responsabilidad y me llevó tiempo tomar conciencia de lo que implica. Llegar a los Juegos Paralímpicos es como estar en la cima de un deporte , es algo que desde chica uno sueña, ahora después del paralímpico  puedo decir que lo cumplí”.