Hace ocho años, un grupo de adultos mayores en situación de calle se hicieron “cómplices” y armaron una banda de percusión para cantarle a la vida. Cientos de presentaciones después, hombres y mujeres tocan con música, el lenguaje de una felicidad posible y contagiosa.

En escena, son 17 personas con muchos años encima y una energía que les brota del cuerpo. Pero cuando los micrófonos se apagan, sus vidas también guardan soledades y problemas personales que muchas veces los llevan a vivir en la calle. No están solos y eso hace la diferencia.

Por otra parte, no pocas personas que tienen una jubilación y viven en sus casas, también concurren a los hogares. En ese transitar, algunos encuentran por casualidad o destino, compañeros y un espacio para compartir el tiempo fraternalmente. En esos momentos, crece la fuerza interior para seguir adelante o volver a empezar; porque “viejo es el viento y todavía sopla”, como dice el refrán.

Así, el taller de percusión del Hogar de Día Justa Moyano, vio nacer una enorme banda, armada con adultos mayores en situación de calle. En ese lugar, se encontraron, tocaron y comenzaron juntos a crear algo nuevo.

“Traigo unos tambores y vemos qué podemos hacer”, respondió Alejandro Beltramino en 2008, cuando Noemí Farré, responsable del área por aquel entonces le preguntó qué quería hacer antes de jubilarse.

Alejandro trajo tres instrumentos y se encontró con tres personas: Reginaldo Orellano (80), Miguel Acevedo y Daniel Viola (64), quienes comenzaron a hacer ritmos y tocar temas.

Las ventanas y puertas abiertas dejaron salir la música, como llamando a las personas a participar de la fiesta. Tiempo después, los tres le propusieron formar una banda y ya tenían el nombre: Los Dueños de la Calle.

Hogares

En 1984, la Municipalidad de Córdoba comenzó a tejer una gran red de contención para las personas en situación de calle. Una de esos 14 “brazos” es el Hogar María Justa Moyano, ubicado en Entre Ríos 333.

Abre sus puertas a las 7:30 y  brinda desayuno, merienda por la tarde, además de talleres y otras actividades recreativas. Como otros hogares de día, cierra sus puertas alrededor de las 18:30 horas. Cada lugar se sostiene con la labor y la especial sensibilidad de un equipo interdisciplinario, cercano a vidas en situación de vulnerabilidad social.

La Banda

Tras ocho años de música, la banda creció y sumó mujeres a la formación.  Incluso tienen personas en lista de espera.

“No es casual que su mayor  felicidad cuando tocan, se perciba en las calles. Es por eso que pensamos que somos un grupo de re-percusión social”, se autodefinen en su particular manera de romper prejuicios, hacerse visibles y mostrarse orgullosos de sus canas.

Salir de gira es algo habitual. Reciben invitaciones de diversas instituciones públicas y privadas, festivales, eventos solidarios y también tocan en la calle. En las actuaciones venden el primer CD que tienen editado.

Ese disco lo grabaron como una banda de garaje y aportaron numerosas personas. Como el dueño de un rotisería cercana y guitarrista de alma, quien grabó, arregló el sonido y hasta tocó la batería con ellos; o también al portero del edificio (de la vuelta) que donó instrumentos y se quedó a tocar durante un tiempo. Siempre aparece una mano amiga dispuesta a ayudar.

El segundo CD tuvo cuna de estudio con músicos invitados. Todavía no tiene fecha de salida, pero el máster ya está grabado. Sólo restan algunos fondos para lanzar copias y así expandir el ejemplo de los Dueños de la Calle a más personas e instituciones.

La música los paró frente a una sociedad que, a menudo, no los mira. La música sana el alma, el cuerpo y demuestra que lo opuesto al odio es el amor y la felicidad, una conquista.

Agradecimientos

Banda: Daniel “Gringo” Viola (cajón peruano); Damián Rodríguez (güira); Silvia Raniere (cajón, conga); Gustavo Roldán (bombo legüero); Juan Carlos Oliva (cajón peruano); Héctor “Pelusa” Molina (bongo); Gerardo Quinteros (cajón); Tomás Britos (campana); César Lucas (campana); Nancy Di Lolo (zurdo); Soledad Acosta (djembe); José Galván (cajón flamenco); Ester Tissera (cajón peruano); José Fuch (tamborín); Darío Ojeda (timbaletas); Reginaldo Orellano (zurdo); Lilia López (cajón peruano); Ezequiel Beltramino (coordinador); Alejandro Beltramino (manager); Roberto Ceballos (fallecido – maracas). Fuentes: Magalí Oroda; Lucia García; Carla Gaitera; Eugenia Tissera.